Archive for January, 2007

Cordero al Estilo Hunan

Sunday, January 28th, 2007

Ingredientes:
1/2 Kg. pierna de cordero deshuesada, en rodajas finas
3 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de vino de arroz (o de jerez seco)
4 cucharaditas de maicena
3 cucharaditas de vinagre de arroz
Media cucharadita de azúcar
125 ml de agua
2 cucharadas de aceite
2 puerros limpios cortados en trozos de 2 cm
4 ajíes secos sin pepitas
2 cucharaditas de jengibre fresco picado
2 cucharaditas de ajo picadito
1 cucharada de aceite de sésamo
Media cucharadita de sal

pierna-de-cordero.jpg

Preparación:
Mezclar el cordero con la media cucharadita de sal, 1 cucharada de salsa de soja, 2 cucharaditas de vinagre de arroz y 2 cucharaditas de maicena. Apartar.
Preparar los ingredientes para la salsa mezclando la salsa de soja, el vinagre de arroz y la maicena restantes con el jerez, el azúcar y el agua. Reservar.
Calentar 1 cucharada de aceite de sésamo en un wok o sartén hasta que humee, añadir los puerros, sofreír durante dos minutos y apartar.
Calentar el aceite restante y añadir los ajíes, el ajo y el jengibre, sofriendo sin dejar de remover durante medio minuto. Añadir el cordero y sofreír hasta que pierda el color crudo.
Volver a echar los puerros en el wok e incorporar los ingredientes que previamente habíamos mezclado para hacer la salsa. Remover bien hasta que la mezcla haya espesado y echar la cucharada de aceite de sésamo. Servir de inmediato acompañada con arroz.
 

Daicon III y IV

Saturday, January 27th, 2007

Estos son los primeros cortos realizados por los fundadores de los estudios Gainax.

Daicon III

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=6xLAVWf-N3c]

Daicon IV

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=rzy1RNJBUo4]

Gracias a Diego, mi hermano, por el dato.

El arte chino de las botellas de rapé pintadas por dentro

Saturday, January 27th, 2007

Pintar el interior de ciertos objetos es un arte peculiar de China. Los artistas introducen delgados pinceles especialmente modificados a través de las bocas de las botellitas de vidrio o cristal, a veces tan menudas como granos, para hacer pequeños dibujos en las paredes interiores del recipiente. Así, nacen preciosas obras de arte dignas de coleccionistas.

botella pintada

El pintado interior tiene su origen en la confección de botellitas de rapé tras la llegada de este tipo de tabaco en polvo a China hace cuatro siglos. Esta disciplina prosperó cuando este tipo de botellitas se volvió muy popular. Hoy día, esta disciplina artesana produce una gran variedad de productos, tales como botellas de rapé, rosarios, servicios de licor, botellas con retratos, encendedores, frascos de colonia y piezas decorativas.

Las botellitas de rapé chinas se dividen principalmente en tres tipos:

1. Botellas de rapé de Beijing

En general los pintores procedentes de esta ciudad prefieren los motivos artísticos y literarios. Estos objetos presentan pinceladas estrictas y fuertes, y los dibujos presentan contenidos profundos y sugerentes.

botella pintada

2. Botellas de rapé de la provincia de Shandong

Los artistas de esta provincia prefieren los temas basados en la novela clásica “A la orilla del agua”, por lo que predominan los héroes y heroínas, corceles y animales. Las obras son vigorosas, con estilos audaces y dotadas de un estilo propio e inconfundible.

botella pintada

3. Botellas de rapé de la provincia de Hebei

Los artistas de esta provincia suelen preferir los motivos humanos, sobre todo

Hijos o niños jugando. Además, estos artistas son hábiles en la copia de en miniatura de pinturas clásicas chinas. Los temas representados tienen un sentido profundo, un espíritu muy vivo, una distribución ingeniosa y una gran riqueza de líneas y colores.

botella pintada

[Fuente: china.org]

El agrónomo Hou Chi

Friday, January 26th, 2007

Hubo una mujer llamada Jiang Yuan que era bondadosa y laboriosa. Ya había cumplido cuarenta años de edad, pero no tenía hijos y vivía sola y abandonada.

En una primavera, cuando las golondrinas volaban hacia el Norte, llevó una ofrenda al campo, y rezó, pidiéndole a su dios que le diera un hijo. Después, regresó a casa. En el camino vio que una golondrina volaba y se detenía trinando, seguida por un pichón. En efecto, la madre le estaba enseñando a su hijo a volar y buscar alimentos. Al contemplar esta escena cariñosa y alegre, Jiang Yuan sintió envidia y pensó: “¡Cuan hermoso sería si yo tuviera un hijo mimado!”

hy1.jpg

Mientras caminaba, meditaba. Súbitamente descubrió una huella enorme, tan grande, que el dedo pulgar era del tamaño de un hombre. Ocurrió entonces algo muy extraño: Jiang Yuan quiso pasarla, pisando cuidadosamente. Pero, al dar el primer paso, sintió una poderosa corriente de energía que le recorrió todo el cuerpo, haciéndola estremecer. Cuando finalmente regresó, refirió a todos lo sucedido, suscitando muchos comentarios.

¡Es un mal agüero! ¡Quizás te ocurra algún día una tragedia, algo muy fuera de lo común!

Es posible que hayas profanado alguna vez al Soberano del Cielo. De otro modo, ¿cómo podría haberte sucedido algo tan extraño?

Al oír estas palabras, Jiang Yuan quedó en ascuas, preocupada porque le sobreviniera alguna catástrofe.

En un pueblo vecino vivía un anciano conocido por su sabiduría, a quien todo el mundo le consultaba en caso de que ocurriera algo extraño. Ese día, Jiang Yuan, intranquila, fue a visitarlo y le contó lo sucedido desde el principio hasta el fin.

Meditativo, el anciano dijo afablemente:

La golondrina es siempre un ave de buen agüero que anuncia la llegada de la primavera. La escena que viste simboliza mayor felicidad. Una mujer tan bondadosa y laboriosa como tú, jamás podrá tener ninguna desgracia. La huella que pisaste es una señal evidentemente dispuesta por el Soberano del Cielo. A mi parecer, tal vez tendrás dentro de poco un bebé fuerte.

Jiang Yuan se tranquilizó un poco al escuchar estas palabras, pero aún no quedó del todo en paz.

El tiempo voló como una flecha y las golondrinas regresaron al sur. Ese día, Jiang Yuan dio a luz un bebé robusto, lo que provocó otra vez comentarios.

El niño ha nacido de un modo muy extraño y la madre dio a luz sin problemas. ¡Habrá una desgracia!

Causará una gran catástrofe si le dejamos vivir entre nosotros. ¡Debemos sacarlo de aquí lo más pronto posible!

Sin preocuparles el dolor que le causaban a Jiang Yuan, los aldeanos se llevaron a la fuerza al niño.

hou chi

Al principio, lo abandonaron en un sendero de la montaña, pues como todas las tardes los rebaños regresaban por allí, estaban seguros que el niño moriría pisoteado.

Cuando el sol estaba a punto de ocultarse, comenzaron a bajar de las montañas los rebaños de bueyes y ovejas, en tropel, luchando por pasar primeros por el sendero. Pero los animales que iban al frente se detuvieron de repente al ver al niño abandonado. Luego, dando mu¬çgidos y balidos, pasaron esquivando al niño. Los que venían, atrás hicieron lo mismo y el niño quedó incólume.

Extrañados por lo que había ocurrido, los aldeanos recogieron al niño para abandonarlo al día siguiente en el bosque. Justamente, esa noche cayó una nevesca. Los copos de nieve danzaban por el aire. Como hacía tanto frío, todos acudieron al bosque y cortaron leña para reparar sus casas y calentarse. Decidieron entonces abandonar al niño en un río helado. Lo colocaron sobre el hielo pero, tan pronto como se retiraron, en el cielo aparecieron cientos de aves que volaban en círculo sobre el bebé. Luego, descendieron y lo abrazaron con sus alas. El niño, que ya estaba congelado, comenzó a llorar, con tanta fuerza que se le podía oír a gran distancia.

Al oír el llanto del bebé, Jiang Yuan sintió que el corazón se le desgarraba. Sin importarle las consecuencias, fue a buscarlo para llevarlo a casa. Bajo estas circunstancias, los aldeanos, perturbados, no insistieron más en su empeño de dejar abandonado al niño. Sin embargo, lo trataron con desprecio y le pusieron el mote de “abandonado”.

El niño fue creciendo bajo los cuidados cariñosos de la madre; al igual que ella, era muy laborioso. Cultivaba con frecuencia semillas de cereales y las observaba detenidamente cómo crecían, brotaban y maduraban. A veces, el mijo que él cultivaba daba granos mayores que el silvestre. En la remota antigüedad, el mijo se llamaba “chi” de ahí que la madre le diera el nombre de Hou Chi. Cuando llegó a la mayoría de edad, Hou Chi desarrolló más su inteligencia, y se volvió más reflexivo y laborioso.

En aquella época, los seres humanos aún no sabían cultivar los cereales, teniendo que vivir de la caza y los frutos silvestres. Por eso, tenían que trasladarse con frecuencia de un lugar al otro y, a veces, debían hacer largos re¬orridos a pie para asegurar la subsistencia. Fuera de eso, corrían el peligro de ser atacados por las bestias o ser envenenados al comer frutas ponzoñosas.

Hou Chi decidió cambiar esa situación con su trabajo y su inteligencia. Esa primavera, fabricó algunos aperos simples; para ello, ató pedazos de piedra o de hueso de buey a varios palos, roturando con ellos una gran parcela. Luego, seleccionó las mejores semillas entre las que había recogido el año anterior y las sembró. Además, llevó las aguas de un riachuelo para irrigarlas. Poco después, apareció una extensión de brotes verdes. Desde entonces, Hou Chi trabajó su parcela con más entusiasmo, desyerbando, irrigando, mulliendo y escardando, olvidándose de las dificultades y la fatiga.

Cuando llegó el otoño, las espigas habían crecido frondosas como las colas de zorro. El sorgo rojo, la soja verde y las grandes calabazas estaban madurando. Todos quedaron asombrados. Cuando saborearon sus calabazas, les parecieron más sabrosas y más dulces que las silvestres; la soja y el sorgo crecían más hermosos que las especies silvestres.

¿Qué ha sucedido? ? muchos preguntaron con curiosidad, rodeando a Hou Chi ?. Todas las primaveras, el Soberano del Cielo le ordena a la tierra que produzca calabazas, frutas y cereales para nosotros, pero nunca han sido tan hermosos y sabrosos como éstos.

Hou Chi respondió serenamente:

Sí. El Soberano del Cielo no solamente nos ha dado qué comer en abundancia, como calabazas, frutas y cereales, sino también nos ha otorgado a cada uno una cabeza y dos manos. Si sabemos emplear la cabeza y las manos, podremos, al igual que él, hacer muchos milagros.

Muchos quedaron convencidos con estas palabras, aunque algunos dudaban, afirmando que seguramente Hou Chi había obtenido las mejores semillas del Soberano del Cielo, pues de otro modo, no podría crear tal milagro. A pesar de estas opiniones, la noticia de que Hou Chi era un experto en la agricultura, se fue propagando ampliamente. Muchos iban a pedirle que les transmitiera los conocimientos sobre el cultivo de los cereales, por considerar que esto era de suma importancia para la vida de los seres humanos. Hou Chi, que era un hombre bondadoso y modesto, le enseñaba pacientemente todo a los aprendices: recoger las semillas, arar la tierra, desyerbar, sembrar y cosechar.

A partir de aquel momento, todos empezaron : a dedicarse a la agricultura. Esto les dio la posibilidad de construir cabañas relativamente sólidas y depósitos para almacenar los cereales. Los seres humanos tuvieron entonces mayor seguridad y garantizaron su subsistencia.

Al poco tiempo, la hazaña de Hou Chi llegó a oídos del soberano, el emperador Yao, quien, como demostración del respeto que le tenía, lo nombró como “agrónomo”. A partir de entonces, mientras trabajaba con la gente, Hou Chi creó muchas nuevas formas de cultivo e inventó numerosos aperos agrícolas. En particular, junto con su hermano menor, Tai Xi, y su sobrino, Shu Jun, domesticó a los bueyes y dio comienzo a la labranza, empleando estos animales. De este modo, alivió el trabajo de la gente y desarrolló grandemente la técnica de la labranza.

hou ji

Hou Chi murió después de haber vivido entre 100 y 200 años. Consagró toda su vida laboriosa a la humanidad para que ella pudiera vivir felizmente. Como homenaje, lo sepultaron en un lugar pintoresco, entre montes y ríos. Todas las primaveras, cuando se abrían las flores y se iniciaba la siembra, y todos los otoños, después de obtener abundantes cosechas, hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, acudían en masa ante la tumba de Hou Chi, donde cantaban, bailaban y le ofrendaban las flores más bellas así como espigas y calabazas seleccionadas.

[Fuente: CRI]

Chawan-mushi

Thursday, January 25th, 2007

El chawan-mushi es una guarnición al vapor, servida en pequeños bols, (chawan significa “pequeño bol” y mushi, “al vapor”). Para preparar el chawan-mushi, se baten huevos, se mezclan con un caldo, se añaden condimentos como sal y salsa de soja y después se vierte la mezcla en pequeños bols conteniendo algunos ingredientes sólidos. Una vez hecho se ponen los bols a cocer al vapor.

Los huevos (tamago en japonés) son muy nutritivos y realmente populares en Japón. El consumo japonés de huevos es el segundo mayor del mundo, a pesar de que sólo tras la Segunda Guerra Mundial se comenzaron a consumir de forma regular en el país, quizás debido a la antigua tradición que evitaba el matar y comer animales, y también huevos.

El primer relato escrito sobre el consumo e huevos en Japón data del siglo XVII. Otro, data de finales del siglo XVIII, llamado Manpo Ryori Himitsu-bako (Tesoro de Recetas Secretas), también conocido como Tamago Hyakuchin (Una Centena de Recetas Poco Frecuentes de Huevos). Este trabajo enumeraba cien diferentes recetas con huevos.

Chawan-mushi

Uno de los platos, el yoge-tamago, es probablemente el antecesor del chawan-mushi. Se trata de huevo mezclado con caldo sazonado, hecho al vapor y vertiendo una salsa espesa. El añadir ingredientes sólidos a este plato se hizo popular en los finales del siglo XIX. Desde entonces, el chawan-mushi se ha convertido en una de las formas más populares de cocinar los huevos en Japón, junto con el tamagoyaki.

Los huevos se endurecen cuando se calientan entre 60 y 70 grados centígrados. También se endurecen al mezclarlos con caldo y después calentarlos. Esto es lo que le da la firmeza a este tipo de flan, el chawan-mushi. Para complementar la textura, se le añaden ingredientes sólidos de sabor suave. Entre las opciones están el pescado blanco, los langostinos, el pollo, pasta de pescado hervido, castañas ginko, hongos shiitake y brotes de bambú.

También merecen ser comentadas otras dos recetas tradicionales de chawan-mushi. El kuya-mushi, que contiene tofu y se sirve con una salsa por encima y un poco de wasabi (rábano picante), y el odamaki-mushi, que contiene fideos udon cocidos.

Chawan-mushi

[Fuente: culturamarcial.com.ar]