Kenzo Miyazawa. Homenaje a un gran Sensei. (Parte II)
Segunda y última parte de la nota: Kenzo Miyazawa. Homenaje a un gran Sensei.

El Prof. Compan Quiroz nos lee un escrito realizado por él mismo: “El Sensei Miyazawa no sólo cultivó las artes marciales. Él era una persona con una gran preparación: tenía estudios terciarios completos; además de su lengua nativa, hablaba español, inglés, francés y portugués; sabía mucho de historia”
También cultivaba la lectura y la música. Su músico predilecto era Johann Sebastian Bach. Su instrumento preferido era la guitarra. Estudió guitarra clásica algunos años y admiraba a Andrés Segovia, el más grande de los intérpretes de guitarra. “Segovia interpretando a Bach era la combinación perfecta”, decía Sensei.
Pero no sólo le gustaba y apasionaba la música, sino también el cine. Había estudiado dirección de cine, así que tenía una cultura cinematográfica muy amplia, sobre todo con el cine de las décadas del 30, 40 y 50.
En la literatura, sus preferencias pasaban por las novelas de suspenso y policiales. Tenía la colección completa de Agatha Christie.
Como artista marcial tenía la virtud de que todo lo que hacía estaba impregnado de armonía y eficacia. Cuando lo veíamos hacer técnica, ya sea de Aikido, Kenpo, katana, etc., no cabía la menor duda de que eso que estaba mostrando no podía ser de otra manera. Sus movimientos y sus formas eran naturalmente perfectas y con una energía interior excepcional.
También tenía conocimientos en medicina oriental, como la acupuntura, digitopuntura, que algunos discípulos tuvimos el privilegio de que nos enseñara. Además tenía muy buena mano para cocinar. En algunas reuniones que hacíamos con asado de por medio, siempre nos aconsejaba a no comer determinadas cosas. Él decía: “veneno. Pero veneno rico”. Él era el primero en comerlo todo. Amante también de la pesca, tenía una casa en Pinamar.
Todo esto hacía de él una persona muy interesante y especial, pero por sobre todo, llevó adelante la gran misión de su vida, que fue el haber traído a estas tierras la más nueva de las artes marciales, el Aikido. Pero también trajo uno de los mas antiguos sistemas de combate, el Kenpo.”
Nos dice el Prof. Roberto Palma: “Él es como un maestro que nunca muere para nosotros. Siempre supo dejarnos una enseñanza en cada cosa que hacía. Ahora nosotros simplemente difundimos cada día lo que él nos enseñó, tanto Francisco en Kenpo, como yo en Aikido. En realidad Francisco y yo somos como hermanos que estamos hechos de un mismo maestro. Vamos a tratar de poner lo mejor para continuar con esa difusión de algo que él comenzó.
El domingo 5 de octubre de 2003, cuando él falleció, fue un dolor muy grande, como cuando muere un papá, pero está presente en el dojo, en cada técnica, en todo momento. Para mí él forma una parte de mí”.

El Sensei Kenzo Miyazawa es admirado por la gran dedicación que puso para enseñar las artes marciales en Argentina, además de su excepcional capacidad intelectual. Sin duda, supo impartir la rica cultura japonesa en sus alumnos y ellos a su vez lo impartirán a los más jóvenes, creándose así una gran cadena que irá creciendo con el tiempo, pero sin olvidar su origen, el Maestro Miyazawa.
[Fuente: Urbano Nikkei, Diciembre 2006]