La cítara china
La cítara china, llamada guqin, existe desde hace 3.000 años y ocupa un lugar primordial entre los instrumentos musicales solistas de la China. Este instrumento secular, que ya aparece atestado en fuentes literarias antiguas y ha sido corroborado por descubrimientos arqueológicos, es indisociable de la historia de los intelectuales chinos, particularmente durante la dinastía de los Han.

El arte de tocar el guqin estaba reservado originalmente a una elite, y los nobles y los eruditos lo practicaban en la intimidad, pero nunca se tocaba ante un público. Junto con la caligrafía, la pintura y una antigua forma de ajedrez, formaba parte de las cuatro artes que toda persona culta debía dominar. Según la tradición, se necesitan unos veinte años de práctica para llegar a ser un maestro del guqin. Este arte combina un vasto repertorio de melodías y de técnicas de interpretación refinadas, un complejo sistema de símbolos y métodos originales de notación y de transmisión oral.

El guqin consta de siete cuerdas y trece posiciones que marcan los tonos. Al colocar las cuerdas de diez maneras distintas, los músicos pueden obtener un conjunto de cuatro octavas. Hay tres técnicas instrumentales básicas: san (cuerda libre), an (cuerda fija) y fan (armónicos). La san se toca pinzando las cuerdas con la mano derecha una por una o en grupos, lo que permite emitir sonidos fuertes y claros para las notas importantes. En la técnica fan los dedos de la mano izquierda rozan suavemente la cuerda en los puntos que indican las marcas incrustadas, mientras que la mano derecha pinza la cuerda, lo que produce un sonido suave y flotante. Para la técnica an también se utilizan ambas manos: la derecha pinza la cuerda, mientras que un dedo de la mano izquierda hace una fuerte presión sobre ella y puede deslizarse hasta las otras notas o realizar diversos ornamentos musicales y vibratos, de lo que resulta un conjunto de sonidos delicados y expresivos.

Hoy día, quedan menos de mil artistas capaces de dominar este instrumento y no más de cincuenta maestros que siguen vivos. Del repertorio inicial de varios miles de composiciones, apenas un centenar de obras se interpretan regularmente. La función tradicional del guqin, que consistía en cultivar la fuerza moral e intelectual del individuo, ha desaparecido casi por completo, reduciendo así esta tradición antes compleja y holística al simple papel de un arte escénico profesional.
[Fuente: unesco.org]
December 28th, 2006 at 6:55 pm
A mà que me gustan todos los instrumentos de cuerda, me gustarÃa aprender a tocar la cÃtara china.
December 28th, 2006 at 7:02 pm
Si algún dÃa aprendés, vas a tener que venir a demostrarlo. Saludos!