Leyenda de Año Nuevo: Kasajizo
Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar de Japón, vivía una pareja de ancianos muy pobres. Ambos se encontraban muy tristes pues era la víspera de Año Nuevo y no tenían qué comer. En eso, la anciana dijo: “Yo, por si acaso, he hecho unos adornos para el cabello. Si los vendemos podríamos comprar comida.” El anciano le contestó: “De veras? Gracias! Voy a salir para venderlos.”
Ese día hacía mucho frío y estaba nevando bastante. En el camino a la ciudad se encontró con unos Jizo (dios del bien representado mediante una estatua de piedra puesto al costado del camino). El anciano, dirigiéndose a las estatuas de piedra dijo: “Tienen frío, no?” y retiró la nieve que tenían sobre la cabeza.

El anciano llegó a la ciudad y recorrió por todas partes, pero no pudo vender nada. Luego de trnscurridas muchas horas, un hombre se le acercó y le dijo: “Hoy no es un buen día, verdad? Yo tampoco he podido vender mis kasa (paraguas). Que te parece si hacemos un cambio? Yo te doy mis kasa y tú me das tus adornos para el cabello. Si tenemos suerte, si cada uno vende cosas diferentes, conseguimos algo.” El anciano le contestó: “Si, está bien. Hagamos el trueque.”
Al final del día, el anciano no pudo vender nada y decidió regresar. Camino a casa, de nuevo se encontró con los Jizo y les dijo: “Usen esto, por favor” y les puso los kasa que no pudo vender. Pero faltaba uno para el Jizo más pequeño. El anciano se quitó una toalla que tenía en la cabeza que utilizaba para protegerse de la nieve y se la puso al más pequeño.
Esa noche le contó a su mujer sobre lo ocurrido y ella le dijo: “Hiciste bien. Estoy muy contenta.” En ese momento, oyeron un ruido extraño que venía de afuera. Se asomaron y se sorprendieron al ver comida y ropas. A lo lejos se veían a los Jizo alejándose en fila. La comida y las ropas eran sus regalos. Los ancianos se pusieron muy contentos y pudieron festejar muy felices el Año Nuevo.
[Fuente: Urban Nikkei]
December 20th, 2006 at 12:12 pm
De repente pensé que iba a ser una historia con final triste.
Qué alivio.
December 20th, 2006 at 12:33 pm
Qué clase de espÃritu navideño tendrÃa si pusiera una historia triste? :P
December 20th, 2006 at 6:17 pm
¡Que bonita!
December 20th, 2006 at 6:23 pm
:* ;)
December 20th, 2006 at 7:48 pm
:D
December 20th, 2006 at 10:25 pm
Los japoneses y los chinos tienen historias para dar y vender. Esta está muy bien. Me hace gracia (y me gusta) enterarme de la cultura oriental por mis amigos argentinos. ;) Gracias.
December 20th, 2006 at 11:22 pm
Gracias a vos por los elogios Enkil!
December 21st, 2006 at 3:07 am
Haces bien Jaz con el espiritu en alto ya bastante tenemos de problemas como para que termine mal este.
Saludos.
December 21st, 2006 at 9:35 am
Es un cuento precioso, que como muchos otros japoneses pone de relieve el premio dado al sacrificio a favor de los demás, ya sean éstos hombres, animales, plantas, espÃritus, dioses. ¡Muchas gracias!
December 21st, 2006 at 7:24 pm
Muy bueno =)
A pesar de ser corto ya me habia imaginado que pasarÃa después y Oh sorpresa je, je.. las cosas resultaron distintas.
mm.. como dice eldoctorhache el premio dado al sacrificio por los demás, aunque tan solo el hecho de ayudar con algo deberÃa ser más que suficiente.
O ustedes que piensan =?