El regateo, como lo entienden en China
Una nueva modalidad de hacer compras se ha instalado en China. De repente, medio millar de personas se agolpan en las puertas de un comercio. Se juntan con hora y dirección concertadas, cabe entender que la intención también ya fue discutida. Una vez adentro del local, la totalidad del grupo se concentrará en determinados objetos (como televisiones y reproductores de DVD) y regateará un descuento, que podrá llegar hasta el 30%.

Esta es la última moda en materia de consumo en China, el tuangou (team buying en inglés, compras agrupadas en español). La incubación del tuangou se gestó en los foros y las salas de chat, en donde la gente se encontraba para averiguar datos sobre productos o pedir recomendaciones.
Una de las tantas ventajas que esta metodología tiene es lo vinculado a la seguridad que brinda el grupo. Esta manera de comprar no sólo permite obtener buenos precios sino que también brinda la certeza de que el producto está en buen estado, ya que la presión del grupo juega un rol importante, y , al hacer la compra de manera directa, uno se ahorra deshonestidades que a veces se producen en las ventas por Internet.

Lo que sorprende de esta tendencia de consumo es que suceda en China, país en donde el Gobierno está en gran deuda con las libertades individuales, de asociación, de prensa, entre otras. Internet conlleva en China una censura y control permanentes y los arrestos intelectuales de moda están constituidos por bloggers que, según el Gobierno, atentan contra el orden nacional.
Existen personas que ejercen el rol de mediadores y organizan la compra de manera premeditada. Eso sí, la regla de oro es: solo una persona negocia, el resto del grupo no interviene. A veces los compradores hacen una pequeña asamblea para ponerse de acuerdo y luego el negociador sigue adelante.
Algunos negocios se rehúsan a entrar en la moda tuangou y colocan carteles en las vidrieras advirtiendo a quienes estén tentados de hacerlo. Otros comerciantes menores, a regañadientes, toleran el fenómeno. Pero son cada vez más, aquellos que ven grandes ventajas en la modalidad de venta grupal y que reciben de buena gana al grupo de regateadores. Incluso en algunos comercios, cuando el tuangou se pone en marcha, se le prohíbe la entrada a los compradores individuales.
[Fuente: Diario Clarín]