Archive for October, 2006

La escultura budista en Japón

Tuesday, October 31st, 2006

La escultura budista fue introducida en Japón desde China y Corea, y a partir del siglo VI y hasta el VIII, siguió de cerca los modelos continentales. No fue sino a partir del siglo IX cuando desarrolló un estilo propio.

Escultura budista

La mayoría de las primeras esculturas se hacían en dorado sobre bronce o sobre madera. Los modelos continentales constituyeron el patón estilístico para un gran número de esculturas realizadas para los templos del periodo Asuka (593-710). Importantes ejemplos de las primeras esculturas budistas se encuentran en la Tríada de Shaka en bronce dorado (fechada en 623) y en la estatua en madera de Guze Kannon en el templo de Horyuji en la prefectura de Nara.

Escultura budista

Tras la construcción y ocupación de la capital en Heijokyo (la actual Nara) en 710, inaugurando el periodo Nara (710-794), numerosos escultores fueron destinados a los diversos templos de la nueva ciudad y sus alrededores. Aunque el bronce conservó su importancia como material, bastantes obras fueron realizadas con técnicas que usaban la arcilla y la laca “seca”.

Entre las obras de importancia del siglo VIII conservadas en la región de Nara se encuentran la Tríada de Yakushi en bronce dorado (el Buda de Yakushi entre los dos bodisatvas) en Yakushi, y el Buda Rushana en laca hueca en Toshodaiji. La construcción de Todaiji supuso otra oleada de encargos de esculturas asignadas a un taller patrocinado por el Estado. El principal proyecto de Todaiji era la realización del colosal buda Rushana en bronce dorado, conocido más tarde bajo el nombre de Gran Buda de Nara, una escultura de 16 m. de altura.

Cerca ya de fin del siglo VIII, con el traslado de la capital desde Nara a Heiankyo (actual Kioto) y el inicio del periodo Heian (794-1185), la madera es elegida como el material favorito para las esculturas y continúa como tal hasta el periodo moderno. Al principio, la mayoría de las estatuas eran esculpidas a partir de un gran bloque de madera, pero hacia el siglo XI, con el aumento de la demanda de esculturas, la carpintería (construcción con planchas de madera unidas por junturas) era el método preferido y más eficaz.

Escultura budista

El periodo Heian presenció la aparición de monjes escultores budistas y de una casta de escultores como fuerza artística y económica en Kioto y Nara. Entre las obras más importantes del principio de este periodo se halla la escultura de Yakushi del siglo IX (en Jingoji, Kioto) yel grupo de esculturas en madera del siglo IX, ordenadas bajo la forma de un mandala en Toji, Kioto. Una de las obras más influyentes es la escultura en madera del Buda Amida en Byodoin.

La escuela Kei, familia de escultores del siglo XII, produjo artistas de primera importancia, entre ellos Unkei y Kaikei, que iban a caracterizar las esculturas del periodo Kamakura (1185-1333). La madera continúa siendo el soporte favorito y la carpintería la técnica más usada, pero en contraste con la preferencia por los dorados del periodo Heian, dirigen de la misma forma su interés hacia la pintura como acabado de la escultura. Las figuras del bodisatva Jizo (en Todaji) reflejan esta tendencia. Además, los ojos de las esculturas son de cristal incrustados, utilizando la técnica de “ojos de gemas“, que había sido desarrollada en el siglo XII, llegando a ser la norma habitual en las formas cada vez más realistas de el periodo Kamakura. Tras este periodo, la escultura se fue haciendo más uniforme con escultores que producían obras estrictamente limitadas a los modelos convencionales.

[Fuente: Todo sobre Japón]

Literatura china

Tuesday, October 31st, 2006

La tradición literaria de China no es de las más antiguas del mundo. Es superada en miles de años por las tradiciones literarias del Cercano Oriente y Egipto. Sin embargo se puede afirmar que es la tradición que puede presumir de mayor continuidad a lo largo de la historia.

Literatura china

Los primeros testimonios literarios, o al menos considerados literarios en China, son las inscripciones encontradas en los caparazones de tortuga utilizados para adivinar durante la dinastía Shang (siglo XVI a XI a.C.) y las oraciones grabadas en los bronces sacrificiales de esa misma dinastía. En estas inscripciones ya aparecen los primitivos caracteres chinos, que con sus variedades y evoluciones se seguirán utilizando hasta hoy en día.

La literatura china abarca una asombrosa variedad de géneros, muchos de los cuales habitualmente no son considerados obras literarias en Occidente. Una buena muestra de los mismos, y la forma en que deben utilizarse se puede tener con la lectura del libro “El Corazón de la Literatura y el Cincelado de Dragones”, una ambiciosa obra de crítica literaria escrita por Liu Xue que en el siglo V de nuestra era que nos permite asomarnos al complejo mundo literario de la China antigua.

Literatura china

Los más antiguos poemas de China están contenidos en el Libro de los Cantos (Shi Jing), una antología de las baladas populares de las diversas regiones de China. Puede que los más antiguos de ellos hayan sido compuestos antes del siglo XI a. C. En cualquier caso su trasmisión fue oral hasta el siglo VI a.c. Su temática variada refleja con una impresionante belleza la vida del pueblo chino en aquellos tiempos lejanos: El paso de las estaciones, las guerras con los bárbaros, el amor y el desamor, el buen y mal gobierno, la forma correcta de realizar determinados rituales, todo tiene cabida en el Libro de los Cantos.

Otra obra que precede al periódo clásico del primer esplendor de la literatura china es el I Ching (o Libro de los Cambios). Su origen se pierde en la leyenda de tal forma que sus fundamentos se atribuyen al mítico héroe Fuxi, y su desarrollo al Duque Wen, padre del primer emperador de la dinastía Zhou. Una de las obras más herméticas de la historia literaria. Parece que en un principio fue compuesta como una guía para interpretar los oráculos antiguos, aunque posteriomente se va desarrollando como una obra que relacionando la realidad del hombre y el cosmos en un momento determinado, puede indicar un camino de reflexión ante cada uno de los acontecimientos que se presentan en nuestra existencia.

Literatura china

El desarrollo de la literatura china acompaña al de su sociedad. Es por ello que pronto se aleja de la magia y de la lírica, para centrarse en la política y las relaciones humanas, especialmente en la correcta forma de gobernar que pueda llevar al engrandecimiento del reino. Por los fragmentos que nos han llegado a través de obras de historia escritas muchos siglos después, desde el siglo VI se da en China una efervescencia política y filosófica sin precedentes. En medio de ese movimiento surgen numerosos e importantes pensadores, que proponen nuevos conceptos sobre la vida, el poder, la educación y el buen gobierno. China es un hervidero de ideas, las escuelas compiten entre sí, cada una de ellas busca poner en practica sus teorías y alcanzar la fama a la sombra de algún rey. De muchos de los geniales filósofos que habitaron China durante aquellos años sólo ha quedado algún fragmento, varias frases, o el reflejo de sus ideas en las refutaciones de las obras que nos han llegado.

No obstante, los que más influencia han tenido en el desarrollo posterior de las ideas en China han sido:
Confucio, con sus Cuatro Libros y su discípulo Mencio, en cuyas obras se destila la nostalgia por las pasadas grandezas, y proponen la vuelta al poder real absoluto, de una dinastía justa y fuerte, y el establecimiento de una sociedad regida por la armonía entre el gobernante y gobernado, padre e hijo, marido y mujer, maestro y discípulo, y entre los amigos.

Literatura china

Lao Tse, con el Tao te qing, y su discípulo Zhuang Zi, mantienen teorías opuestas a las de Confucio. Proponen una vuelta a la naturaleza, un poder débil en el gobierno, y el abandono de la política y el gobierno para concentrase en la esencia de la propia naturaleza humana.

Mo Di, cuyas obras están recogidas en el llamado Mozi (Libro del maestro Mo) , expresa los anhelos de la gente común, como pequeño propietario, sólo espera que reine la benevolencia y la gente pueda vivir en paz. No cree en la necesidad de los lujos sino en comunidades de personas viviendo vidas sencillas.

Literatura china

Han Fei, por el contrario, es el principal representante de la escuela legalista. El propone que las leyes se apliquen a todos por igual, y considera el establecimiento de un estado de derecho como requisito para que el país avance.

En el Sur, en la cuenca del Yangtze, se genera unos años después una tradición poética particular, de dulces canciones con temas variados, entre los autores de esa época destaca con luz propia el poeta Qu Yuan, (siglo III a. C.) autor de numerosos poemas, aunque la fama le ha llegado sólo por uno: Lisao, que se puede traducir como “El lamento”, en el que llora por el mal gobierno del reino. Al ver que la decadencia era inevitable se suicidó arrojándose a un río. Su muerte se conmemora hoy en día en el Festival del Barco del Dragón, que se celebra en el 5 día del 5 mes lunar.

El historiador Sima Qian (140-100 a. C.) es otra de las figuras de la literatura. El primer historiador como tal, recoge en sus Registros Históricos las noticias sobre las antiguas dinastías. Su información se ajusta a la realidad, e incluso informaciones que hasta hace poco se creían fantásticas, descubrimientos arqueológicos las revelan como auténticas. No obstante su influencia va mucho más allá de la meramente literaria, pues al sacralizar una historia lineal que enlaza desde el principio del mundo hasta la dinastía reinante, contribuye como nadie a forjar la mentalidad del pueblo chino. La creencia en un gran país, foco de la cultura, rodeado de estados bárbaros, encuentra en Sima Qian uno de sus principales pilares.

Literatura china

Mientras Sima Qian y otros letrados iban forjando la que sería cultura china tradicional, un número importante de cantos y poesías, reflejan todavía un mundo lleno de colorido que se resiste a integrarse en las rígidas formas imperiales.

La dinastía Tang es el siglo de la poesía, no podía ser menos en una época donde las artes florecen como nunca. Se conservan más de 50.000 poemas de los más famosos 2.000 poetas Tang. Y en China todos los niños memorizan en la escuela “los 300 poemas Tang”, que son cita continua por pensadores y políticos. Los más destacados de entre ellos son: Wang Wei (701-761), loando a la naturaleza. Li Bai (701-770), con obras de gran contenido social, y Du Fu (712-770), con un penetrante conocimiento de la sociedad de la época. Un poco posteriores son Han Yu (768-824) y Bai Juyi (772-846).

La Dinastía Song, aprovecha ese magnífico paréntesis decadente de su capitalidad en Hangzhou, para producir grandes poetas, como Su Dongpo (1036-1101), que llegó a ser alcalde de esta ciudad. Es además durante estos años cuando empiezan a coger forma las leyendas del Señor Bao, un juez que ejerció en Kaifeng cuando esta ciudad fue la capital imperial, famoso por su integridad y sagacidad. Los anhelos de la gente común por obtener justicia de los gobernantes, convirtieron su vida en leyenda y a los ya famosos casos resueltos durante su carrera se fueron añadiendo más y más casos sin más límite que el la imaginación popular quiso ponerle.

Literatura china

Durante la dinastía Yuan el género literario que florece es el teatro, algunos dicen que los mongoles que gobernaban China en aquellos años, gentes sencillas, buscaban entretenimientos más vulgares, como los que les proporcionaban dramas y operetas. En esos años destacan los dramas de Guan Huanqing, denunciando temas tan universales como la explotación de los pobres, la injusticia, y los abusos de los poderosos. Son años también durante los que se van gestando las obras que tomaran forma en los siglos siguientes, a base de leyendas, cuentos y tradiciones.

Es durante la dinastía Ming cuando muchas de las leyendas y tradiciones que circulaban entre el pueblo de forma fragmentaria, toman forma definitiva, como es el caso de A La Orilla del Agua, escrita por Shi Naian, que describe la rebelión campesina del Liang Shanpo contra la dinastía Song. O el Romance de los Tres Reinos, de Luo Guanzhong narra la historia de la China del siglo III, cuando tras el colapso de la dinastía Han se dividió en tres reinos en guerra continua. Y tal vez más importante, la Peregrinación al Oeste, de Wu Cheng’en, que describe la peregrinación del monje Xuanzang a la India en busca de los libros budistas y las aventuras que le ocurren.

En la dinastía Qing los autores satirizan una sociedad con el germen de la decadencia en su interior. Como los Extraños Cuentos de Liaozhai de Pu Songli (1640-1715), o Los letrados de Wu Jingzi, que cuestiona la efectividad del sistema de exámenes usado para adjudicar los puestos de la administración del estado, y sobre todo el Sueño del Pabellón Rojo, de Cao Xueqin y Gao E. Cao, la obra más carismática de China, sus personajes, aún perteneciendo a la clase alta, son víctimas de sus propias contradicciones. Su tragedia, está descrita con tal maestría, sus descripciones de las personas, de los ambientes, son tan bellas que su obra se ha convertido en paradigma de la belleza. En marcado contraste con el dulce romanticismo que se destila en cada página de esta obra, el Jinpingmei, considerada la obra clásica por excelencia de la literatura erótica china, se limita a describir de forma realista la injusta sociedad de la época.

Literatura china

En el siglo XX, Lu Xun, con su magistral Diario de un Loco, que describe como nadie las contradicciones de la sociedad china de principios de siglo; y Ba Jin, cuya romántica novela Primavera en Otoño nos describe la trágica historia de amor entre una pareja perdida entre la cultura tradicional de China y las nuevas ideas que llegan de Occidente. Mao Dun, autor de Medianoche, sobre el Shanghai de entreguerras, han sido los autores más ensalzados, leídos y publicados. Lao She, Bing Xin, Xu Zhi Mo son otros de los autores que han marcado este siglo.

Galardonar con el Premio Nobel de Literatura a Gao Xinjiang, cuya magnífica novela La Montaña del Alma ha sido traducida a decenas de idiomas, ha servido para sacar a la literatura china de su aislamiento tradicional y popularizarla entre los lectores de todo el planeta. De tal forma que, aún siendo todavía una desconocida, empieza a tener un bueno número de fieles lectores.

Un aspecto curioso de la literatura china contemporánea al alcance del lector occidental es la divergencia que se está produciendo entre los escritores chinos que triunfan en su propio país, y los que lo hacen en el extranjero. Y aunque parte de esta extraña divergencia puede ser debida a la censura (es imperdonable que todavía no se haya publicado en China ninguna obra de Gao Xinjiang), no cabe duda que los intereses de los grandes grupos editoriales ha creado una literatura china de consumo para Occidente (como antaño se creaban unas porcelanas destinadas a la exportación) en los que los temas en algunas ocasiones parecen recurrentes.

[Fuente: chinaviva.com]

La arquitectura tradicional japonesa

Monday, October 30th, 2006

La arquitectura tradicional de la vivienda en Japón, debe sin duda ser considerada como la respuesta al entorno natural. El Japón tradicional era ante todo una sociedad agrícola, centrada en las actividades relacionadas con el cultivo del arroz. Un sentido de cooperación, en vez de enfrentamiento, se desarrolló entre los japoneses y su entorno natural. En lugar de resistencia y defensa, el estado de ánimo fundamental era de acomodo y adaptación. Esta misma actitud hacia el entorno natural caracterizaba a la arquitectura tradicional, que se adaptó a las condiciones climáticas y geográficas.

Arquitectura japonesa

El clima japonés se caracteriza por veranos calurosos y húmedos e inviernos fríos y secos, y en consecuencia, la vivienda ha evolucionado buscando hacer los veranos más soportables. La casa japonesa tradicional estaba ligeramente levantada del suelo y con el interior despejado para permitir que corriera el aire sin restricciones entorno y por debajo de la zona habitada. El sol y la frecuente lluvia se asociaban al calor y a la humedad del verano, haciendo necesaria una estructura del techo con salientes largos y bajos para proteger el interior.

Arquitectura japonesa

El desarrollo de los espacios individuales en el interior de la vivienda fue un proceso gradual, consistente en dividir el espacio libre en espacios más pequeños y acordes con las necesidades humanas. Las estancias individuales fueron separadas más tarde por shoji y fusuma (puertas corredizas) que podían ser retiradas para formar un espacio único.

Arquitectura japonesa

La elección de los materiales de construcción venía determinada por el clima, siendo la madera preferida a la piedra. La madera es, en efecto, más sensible al clima; en verano es más fresca y absorbe la humedad, y no tan fría al contacto en invierno. La madera se adapta también mejor para resistir los temblores de tierra, fenómeno frecuente en Japón.

[Fuente: Todo sobre Japón]

Porque comprar la PlayStation 3?

Monday, October 30th, 2006

Ps3

  • Franquicias exclusivas (Metal Gear Solid, Final Fantasy, Devil May Cry…)
  • Mejores versiones de los juegos multiplataforma (Pro Evolution Soccer, GTA, …)
  • Compromiso Sony con los usuarios: cambiará las baterías de los mandos cuando éstas se agoten.
  • El antecedente de PS2!
  • Retrocompatible. PS2 podrá ser ejecutado en PS3 en su totalidad.
  • Hasta 7 mandos por Bluetooth. Multijugador masivo en local. Y sin cables.
  • Por su soporte a Linux, ya que la distribución Yellow Dog estará disponible desde su lanzamiento. Con PS3 tendremos un potente sistema operativo abierto!

La ruta de la seda

Monday, October 30th, 2006

La Ruta de la seda era una red de rutas comerciales entre Asia y Europa que se extendía desde Chang’an (actualmente Xi’an) en China, Antioquía en Siria y Constantinopla (actualmente Estambul, Turquía) a las puertas de Europa. Debe su nombre a la mercancía más prestigiosa que circulaba en ella, la seda, cuya fabricación era un secreto que sólo los chinos conocían, aunque los romanos se convirtieron en grandes aficionados tras conocer dicho secreto antes del comienzo de nuestra era a través de los partos: éstos organizaron entonces el comercio. Muchos otros productos transitaban estas rutas: piedras y metales preciosos, telas de lana o de lino, ámbar, marfil, laca, especias, vidrio, coral, etc.

Ruta de la seda

Se cuenta que el Emperador Wu de la Dinastía Han decidió en 138 a.C. fraguar alianzas con los reinos del oeste y del noroeste, archienemigos de las tribus Xiang-Nu (los Hunos). Encomendó al General Zhang Qian esta misión, otorgándole cien de sus mejores guerreros y presentes de incalculable valor para sellar esta alianza militar. Trece años después, habiendo sido hostigado durante diez años por los Hunos, el General Zhang Qian regresa a la Corte Imperial Han con sólo un miembro de la partida. Aunque no había logrado establecer ni una sola de las alianzas militares de su misión, el General Zhang informó a la corte, de la existencia de treinta y seis reinos, verdaderas potencias comerciales, en las fronteras oestes de China. Así, el General Zhang contó de los magníficos caballos de las llanuras del Valle de Ferghana en Asia Central (hoy Kirguizistán, Uzbekistán y Tayikistán), mucho más fuertes y veloces que los caballos chinos, que eran capaces de volver invencible a la caballería del Imperio Han.

Ruta de la seda

Posteriormente, las misiones diplomáticas y comerciales con los reinos del Valle de Ferghana no lograron garantizar la seguridad ni afianzar el comercio, por lo que China preparó una invasión a gran escala, aunque fue en la segunda embestida en el año 102 d.C. que China logró conquistar todas las tierras entre sus propias fronteras y los Reinos del Valle de Ferghana. Así los chinos no sólo consiguieron asegurarse la importación de los famosos caballos de las estepas, sino que consiguieron establecer sus sus propios productos en los mercados de estos reinos. Cincuenta años más tarde, cuando Marcus Licinius Crasus cruzó el Eufrates para conquistar Parthia en el año 53 d.C., se asombró al ver un brillante, suave y maravilloso nuevo tejido. Unas décadas más tarde, las más acaudaladas familias de Roma, estaban maravilladas de vestirse con el más preciado tejido: la seda.

Ruta de la seda

Evidentemente, no era común que los comerciantes atravesaran la Ruta de la Seda en todo su largo y ancho. Los mercaderes intentaban buscar el mejor precio a través de los mercados de su propio territorio o aventurándose en las fronteras de otros reinos, donde vendían sus mercancías, y los compradores, a su vez, extendían los bienes por su propio reino, o llevándolos a las fronteras de los más próximos en busca de mejores beneficios. Este canje, obedeciendo a leyes de mercado, hacía llegar las mercancías y bienes desde Chang’an (actual Xi’an) hasta Antioquía, en Siria, y de allí hasta Constantinopla, donde esperaban los navíos Venecianos que llevarían esta inmensa cantidad de bienes y riqueza, no sólo proveniente de China, sino también de todos los reinos asiáticos y medio-orientales.

Ruta de la seda

Por la Ruta de la Seda no circulaban solamente mercaderes con bienes de todos los reinos, sino también asaltadores, ladrones y pilluelos, por lo que los caminos no eran totalmente seguros. Pero junto a mercaderes y matones, la Ruta de la Seda también fue una vía donde el Budismo se extendió por toda Asia. Misioneros budistas de la India llevaron la luz de las enseñanzas del Buda desde la India a Taxila, de Taxila al Tibet, del Tibet a Dunhuang, donde penetró en China. Los conocimientos más avanzados de la época, propios de las Universidades Budistas de Nalanda, Vikramasila, Odantapuri, Vilabhi y Ratnagiri, entre otras, circularon también de un reino a otro junto con los peregrinos, monjes, maestros y discípulos que viajaban en busca de conocimientos o a llevar sabiduría a los monasterios del Tibet, de Dunghuang o al complejo de Monasterios en las Grutas de Mogao, en China. También, monjes de todos los reinos iban de peregrinaje a la India en misiones para encontrar manuscritos y textos budistas originales para traducirlos a las lenguas vernaculares de sus propias regiones y traer conocimientos nuevos en los campos de la filosofía budista, la medicina o la astronomía.

Ruta de la seda

Más tarde, con el apogeo del Islam bajo la Dinastía Omeyya (661-750), que quería controlar las más importantes líneas comerciales a China, se tomó la mitad occidental de la Ruta de la Seda, y esta se vio interrumpida, ahogando el comercio de otras naciones con precios elevados y altas tasas. Este fue el principio del fin. El aspecto más importante del entramado comercial de esta ruta es el papel de intermediarios que ejercían los comerciantes islámicos. Éstos, conscientes de los beneficios económicos que dejaba este trasiego comercial, no permitieron la entrada de comerciantes europeos o asiáticos en la ruta, convirtiéndose en los elementos que hacían funcionar el sistema. Las caravanas, procedentes de Siria y Mesopotamia, cruzaban todo el continente asiático para adquirir -a bajo precio- los productos que después venderían -a precios desorbitados- a los comerciantes o intermediarios europeos, para ello, las caravanas hacía uso de una red de albergues llamados caravansarays para pernoctar, protegerse y proveerse. Para el mundo islámico, la Ruta supuso una excelente fuente de ingresos que se convirtió en la base de su economía. Para Europa, una sangría económica irrenunciable (los productos eran insustituíbles).

Ruta de la seda

Hacia el siglo XV, con el auge de la navegación y las nuevas rutas marítimas comerciales, y el apogeo de los Imperios Árabe, Mogol y Turco (selyúcidas y otomanos, ambos por igual en períodos distintos de tiempo) fue languideciendo lentamente la importancia de la Ruta de la Seda como principal arteria comercial entre oriente y occidente, y algunas de las más florecientes e imponentes ciudades a lo largo de su recorrido, fueron perdiendo importancia e influencia y, olvidados por el mundo exterior, se convirtieron en una vaga sombra de lo que fueron.

Ruta de la seda

[Fuente: Wikipedia.org]